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04

abr

2011

DETENIDA LA SUPERSTICIOSA Y BELLA REINA DE LA COCA

La mujer dirigía una organización de más de 25 personas

Ana María Cameno, a sus 40 años y con su aspecto de modelo, tenía dos obsesiones. La primera, la seguridad. No se movía sin guardaespaldas. La segunda, la santería, era extremadamente supersticiosa. No daba ningún paso importante sin sacrificar animales para asegurar su éxito. Con ambos ingredientes, esta española (nacida en Burgos), que figura como propietaria de una joyería de la capital, se convirtió en mucho más que una empresaria de éxito. Era la presunta reina de la coca de Madrid, una mujer que fue capaz de montar en una finca de Villanueva de Perales, a sólo 50 kilómetros de la Madrid, el mayor laboratorio de procesamiento de esta droga descubierto jamás en Europa.

 

Pero parece ser que el pasado 7 de enero la protección de sus divinidades la abandonaron completamente. Ese día agentes de los GEO y del Grupo XXXII de la Brigada Central de Estupefacientes la detuvieron en el lujoso chalet de Sevilla La Nueva (Madrid) en el que vivía junto a su pareja, David Vela. Prácticamente a la misma hora eran arrestadas otras 23 personas relacionadas con su organización, entre ella dos hermanos colombianos Carlos Mauricio y Néstor Mario Gutiérrez, con los que se había asociado para montar la enorme fábrica de cocaína; además el empresario de la noche madrileña Lauro Sanchez Serrano, que iba presuntamente a dar salida a la cocaína, y el abogado Roberto Rodríguez Casas y su hermano, también letrado, desde cuyo bufete supuestamente se blanqueaba el dinero de la trama.

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